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Blog del Filtro de Agua

Hola Amig@s:

Si hay un químico que utilizamos para tratar el agua y todos conocemos es el cloro. Ciertamente el cloro en agua potable es necesario, pensad que antes de que se utilizara había muchas epidemias como el tifus o el cólera que se trasmitían mayoritariamente por el agua y que fueron erradicadas gracias al uso del cloro.

El cloro, para que os hagáis a la idea es como una especie de lejía y su única función es la de eliminar las bacterias, por lo tanto nos proporciona una agua libre de bacterias. Esto junto al cumplimiento de una serie de parámetros físico-químicos marcados por la ley de aguas potables, hace que un agua sea potable.

Cloro en agua potable

Ahora bien, el hablar de un agua de potable, no siempre es sinónimo de hablar de un agua de calidad. Os pongo un ejemplo, imaginad que la ley marca un máximo de un elemento, por encima del cual el agua estaría fuera de los parámetros y por lo tanto sería considerada como un agua no potable.

Imaginad que el máximo fuera de 50 mg/l de un metal, y  nuestro agua tuviera  49.7 mg/l. ¿Sería potable esta agua?, la respuesta es sí, porque está por debajo de 50, pero ¿es de calidad?, no, porque está rozando casi la impotabilidad y una cosa es que sea potable y otra de calidad, en tal caso tendría una tasa bastante menor. Para que un agua sea de calidad nos basamos en los parámetros marcados por la Organización Mundial de la Salud .

Quizás os preguntéis, ¿por qué no adaptamos la ley a los parámetros aconsejables?, porque sería muy caro. Las administraciones no pueden llegar a todo, al igual que el servicio de dentista es vital y no está cubierto por la Seguridad Social, lo mismo pasa con el agua. Los máximos permitidos por la ley dejan un margen amplio a las administraciones para que éstas no tengan que intervenir. Es un problema de presupuesto.

Pues bien con el cloro pasa lo mismo, es obligatorio, ¿pero es un tratamiento de calidad?  Hay que tener en cuenta que el cloro aporta una serie de desventajas:

Es un químico agresivo

Como hemos dicho antes es como una especie de lejía, de hecho esto me recuerda a cuando iba de campamentos, cogíamos el agua de un riachuelo y nuestro monitor nos instruía para echar un par de gotas de lejía y así eliminar las posibles bacterias.

Aporta mal olor y sabor al agua

De hecho mucha gente consume agua de botella sólo en verano. Esto es porque a la hora de clorar hay un margen que suele ir vinculado a  la temperatura ambiente, cuanta más temperatura,  existe una mayor probabilidad de proliferación bacteriana y en verano con el calor se clora más. Esto hace que el olor y el sabor se vean afectados.

El cloro, junto al oxígeno y la materia orgánica es el origen de los tan temidos triahalometanos

Analizando cloro

El cloro puede resultar irritante

Sobre todo para partes blandas. A veces tras una comida sentimos molestias en el estómago, siempre lo atribuimos a que algo nos ha sentado mal, pero en ocasiones puede ser el agua. Sólo hay que ver como se nos ponen las ojos tras bucera en una piscina tratada con cloro…

En conclusión el cloro es necesario porque conseguimos una desinfección del agua y de las tuberías que atraviesa, es económico y tiene un residual, lo que lo hacer perfecto para tratar grandes cantidades de agua a un coste muy bajo (mucho más caros resultan otros tratamientos como la tecnología ultravioleta o el ozono). Sin embargo, pensad que vuestro organismo no son unas tuberías y que el cloro debe llegar hasta la punta del grifo, a partir de éste vosotros lo podéis declorar.

Límites cloro

Mucha gente ve la alternativa al cloro en el agua embotellada o en filtros y depuradoras de agua. Éstos últimos resultan más económicos que el agua de botella que es un gasto permanente. Si lo deseáis os podéis informar de cómo quitar el cloro en vuestra casa.

Esperamos que este post sobre el cloro en el agua potable os haya resultado de utilidad.

Un saludo y hasta otra amig@s

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Camen Cardo

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